CICLO DE MICRO EXPOSICIONES, YAM YAM CACAO
La realización de exposiciones en un pequeño obrador de chocolate, Yam Yam Cacao, en el centro histórico de Madrid, representa un reto para los involucrados. Lograr que una muestra adaptada a una pared, especie de vitrina, genere en el espectador estupefacción y después de minutos de observación tenga la idea de haber visto toda una exposición, este hecho representa todo un triunfo.
Aunque micros, se rigen por un estricto proceso de comisariado, una novedosa museografía y un diseño gráfico muy sencillo, pero de alto rigor.
Este ciclo, tiene como finalidad dar visibilidad a excelentes artistas, convirtiendo un espacio no convencional en una vitrina para la difusión del arte, logrando generar interés a nuevos públicos y siempre brindando con chocolate, una bebida ancestral.
Alexandra Kuhn es una artista visual venezolana formada en diseño gráfico bajo influencias de la Bauhaus, cuya práctica artística se ha desarrollado entre Venezuela, Nueva York y Madrid. Su obra se caracteriza por una investigación profunda de la naturaleza, especialmente del mundo vegetal, abordada desde una mirada íntima, contemplativa y experimental.
Kuhn concibe sus piezas como “ensayos visuales” que exploran la relación entre el ser humano y su entorno, integrando elementos orgánicos y reflexiones filosóficas. Su lenguaje plástico se sitúa en un territorio cercano a un “nuevo naturalismo”, donde destacan el detalle, la serenidad y la búsqueda de armonía. En conjunto, su obra propone una reflexión sensible sobre la vida, el tiempo y la conexión con la naturaleza.
Marienna García – Gallo. Venezolana, vive y trabaja en Madrid como fotógrafa freelance. Ha sido seleccionada en varios salones de arte en Venezuela, como el Salón de Arte Aragua; el Salón de Arte Arturo Michelena y el Salón de Arte Dycvensa
Marienna sobre su obra:
«La obra propone, desde un lenguaje poético y simbólico, un viaje iniciático: una vuelta al origen.Nace de una reflexión en torno al nacimiento, la muerte y la regeneración. Sobre la impermanencia como comprensión esencial de la existencia.
Árboles frágiles y selvas frondosas, aparecen como metáforas del ciclo vital y del tránsito del alma.
En este territorio simbólico surge la imagen del árbol cósmico, axis mundi, eje del mundo y arquetipo universal presente en numerosas tradiciones. Aquí se presenta en su inversión sagrada: sus raíces se elevan hacia el cielo y sus ramas descienden hacia la tierra, manifestando lo Invisible en lo visible.
El título que acompaña la obra evoca un retorno a la fuente, al silencio primordial, al útero simbólico del que brota la luz. La figura de la madre, fértil y creadora, se alza como principio generador, invocando imaginarios míticos como Deméter y Perséfone, símbolos del eterno retorno de la vida a través de la muerte y el renacimiento.
La obra sugiere un umbral de transformación interior. Una disolución del yo, un desvelamiento de lo esencial en cada ser. Donde nos reconocemos como parte de lo sagrado.»
Jesús Guerrero, es quizás uno de los pintores mas importantes en Venezuela de su generación. Nacido en 1965, oriundo de Tovar, estado Mérida, se desarolló en su tierra como artista, primero bajo la influencia de los viejos maestros venezolanos de la figuración llegando a la abstracción geométrica pura,
En sus primeras etapas, Guerrero desarrolla su visión de la vida a través de sus bodegones y mesas de billar, de influencia cubista. En esta etapa le fueron otorgados los premios mas importantes de los salones en Venezuela, entre los que vale destacar: Premio de Pintura de la III Bienal de Mérida y con el Gran Premio del XVIII Salón Nacional de Arte Aragua.
10 años después, con los encerados, las atmósferas cobran un papel protagonista, con la ausencia total del color, abstracción pura, rompiendo definitivamente con la figuración, obteniendo el Premio Museo de Arte Contemporáneo de Maracay Mario Abreu, en el Salón Nacional de Arte Aragua y el Gran Premio Salón de Artes Visuales Arturo Michelena, ambos en el 2002.
Vive y trabaja en España desde el 2020, siendo fiel a la abstracción geométrica, en dialogo permanente con las vanguardias del siglo XX.